16.10.07

Freedom Knights – Orígenes Secretos

Parte 1

Es hora de contarles la misteriosa historia de “la maldición de los Freedom Knights”.
No es novedad que hacer y editar cada comic nos lleva mucho tiempo. Sin embargo, cuando logramos superar esta adversidad, nos encontramos con fuerzas sobrenaturales que intentan por todos los medios disuadirnos o atrasarnos al punto de casi darnos por vencidos.
El año pasado, a días de Montevideo Comics nuestra misión era imprimir las planchas y armar cada comic. De hecho así lo hicimos con el nro. 4. Cuando comenzamos a imprimir el nro. 5 la impresora se quedó sin tinta. Esto nos tomó de sorpresa ya que teníamos una impresora a toner solamente para imprimir los Freedom Knights, la cual se suponía rendía 5000 copias.
Las opciones: recargar el cartucho original o comprar uno nuevo. A todo esto eran las 15hs del viernes (el sábado tenía que estar todo pronto). Sacamos cuentas y evaluamos el tiempo que demoraba recargar el cartucho (llamamos previamente y nos confirmaron que lo realizaban en el día) y nos fuimos a Districomp.
Llegamos y nos dicen que lo pasemos a buscar en unos días. “¿cómo que en unos días?” Resulta que la recarga en 1 hora solo la realizaban en casa central, por lo que nos fuimos corriendo a casa central de Districomp. Una hora después teníamos el cartucho en una caja preciosa de regreso a casa (ya eran las 18hs). Pero algo andaba mal, la impresora no imprimía. Cuando nos fijamos si el cartucho tenía algo mal, esparcimos toner por toda la casa. Llamamos al lugar de recargas pero la contestadora muy amablemente nos informó que el horario de atención había culminado.

Nuestra opción, ir a Punta Carretas Shopping a comprar un cartucho original (conste que ya habíamos gastado plata en la recarga). Resulta que la impresora que nosotros tenemos es de marca “Samsung” y no venden cartuchos de repuesto en todo el shopping. Por lo que a las 21hs fuimos al Shopping Montevideo. Luego de recorrerlo, las opciones eran: comprar una impresora nueva a chorro de tinta con 2 cartuchos extra por las dudas en Mosca o comprar un cartucho compatible “Max Colors” en Tienda Inglesa. El precio era el mismo.

Nos decidimos por el Max y volvimos a casa a eso de las 23hs (recuerden que al día siguiente era el evento, teníamos que imprimir, cortar, doblar pinchar y ensamblar cada hoja). Cuando pusimos el cartucho nuevo (siguiendo todas las instrucciones) la impresora no lo reconoció. Rendidos terminamos de aprontar las cosas y nos acostamos. Nuestra última opción era ir el sábado a E-Copy, ver cuanto nos costaba e imprimirlo allí. Desde ese lugar iríamos al cine Plaza con las planchas, volveríamos del primer día de convención a cortar y armar para llegar el domingo con el nro. 5 pronto.

En resumen, así lo hicimos luego de no dormir y de pasar dos días enteros metidos en el Plaza, llegamos el lunes al trabajo a escuchar como todos se burlaban de nuestras caras de sueño.

Notas al respecto: La impresora en primera instancia fue un regalo al igual que la computadora toda de los padres de Bea (único regalo, luego de ver que todos los electrodomésticos importantes nos los compramos con ahorros). Todos los gastos que hicimos en cartuchos fueron sumamente meditados y extremadamente dolorosos, obligándonos a comer arroz blanco por los siguientes meses. Con respecto a Districomp se ganaron el odio de Bea de por vida, nos reembolsaron el dinero después de mucho protestar pero se quedaron con el cartucho y no se hicieron responsables del arreglo de la impresora.

En la próxima entrega, los orígenes secretos del tomo recopilatorio…

3 comentarios:

Teukro dijo...

Las empresas uruguayas son y serán siempre de terror hasta que haya más gente que las haga pagar yéndose a competidores para nunca volver.
Una aventura publicar algo en este país. Acá puntualmente hablás de un contratiempo pero si habláramos de costos y falta de apoyo tendríamos también mucho para escribir.

MaGnUs dijo...

Todos tenemos historias asi... :<

Fd dijo...

saludos

me contaron de la historieta

no la conocía

es más, en eso estoy